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| Palestra particvlar de los exercicios del Cauallo / DÁVILA Y HEREDIA Andrés, 1674 | |||||||
Palestra particvlar de los exercicios del Cauallo; sus propiedades, y estilo de Torear,
y jugar las cañas; con otras diferentes demostraciones de la Caualleria Politica,
Por Don Andres Davila y Heredia, Señor de la Garena, Capitan de Cauallos, Ingeniero
Militar por su Magestad.
/
DÁVILA Y HEREDIA Andrés
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| Espagnol |
« Cita ligeramente este libro, sin hacer sobre el comentario alguno, el autor del
Catálogo
de 1790, comprendiéndole entre los de equitación, ó sea en el segundo grupo. Da principio
con la dedicatoria a dicho Sr. Fernández del Campo, fechada en Madrid, á 21 de Junio
de 1674, pero sin explicarnos bien la causa, supuesto que parece que en ella habla
el antor, la suscribe Juan Fernández; la aprobación esta dada en Valencia, el 24 de
Mayo del mismo año.
En los preliminares hay una nota en que se da noticia de otras obras del mismo, entre
ellas un
Arte de medir tierras
. Manifiesta en el prólogo que le movió a escribir sobre la matería la consideración
de que estaba en olvido la caballería de la jineta, pues sin negar los buenos efectos
de la brida, no puede desconocerse que aquella es el fundamento principal del arte
de andar á caballo, la qne presta destreza y habilidad para ambas sillas, la que hace
á los hombres más desenvueltos para los lances de guerra, y más ligeros los caballos,
como ofrece á España buen ejemplo de ello la vecindad de los moros, cuyo pais seco
requiere que la caballeria sea precisamente de jineta, llevando los jinetes armas
de poco peso.
EI principio y el fin del libro son los qua principalmente contienen los asuntos relativos
al conocimiento y educación de los caballos, haciendo referencia de algunos remedios
prácticos para ciertas enfermedades comunes, que, al decir de los inteligentes, no
carecen de fundamento, á pesar de parecer triviales ó vulgares. Primero se explica
Ia manera de conocer las circunstancias de los caballos por sus señales exteriores;
siguen unas observaciones generales sobre el toreo, y sucesivamente se trata del esperar
los toros con lanza, y de cómo ha de defenderse el caballero cuando la pierda, echando
mano á la espada; del modo de cortar la lanza al contrario llevando espada; de la
forma de jugar las cañas; del combatir con lanza, con adarga y con espada; del hacer
los caballos animosos y evitar que se alcancen; del pienso qne se les debe dar, y
de la cria y do ma de los potros. (
V. Ant. Rz.
, p . 310.)
Empieza el prólogo de esta obra lamentándose el autor del olvido en que estaba la
caballería de la jineta, qua tan importante y cultivada habia sido para el ejercicio
militar y para la gala y gentileza de los caballeros, y sostiene que, no obstante
los buenos efectos de la cabaliería de la brida, lade la jineta es el principal fundamento
del arte de andar á caballo, por que en su silla adquieren los hombres habilidad para
las dos, y agilidad y desenvoltura para la guerra, porrequerir menos armas esta caballeria.
Atribuye á la jineta el que los reyes de España hubieran logrado ampliar sus Estados;
affirma que debia ser honrada por la nobleza, que mediante ella habian alcanzado y
conservado los honores de que gozan; y termina diciendo que hacia este Tratado por
lo poco que se había escrito de esta materia y para ocasionar su ejercicio.
El texto de la obra se halla dividido en párrafos con sus correspondientes epigrafes,
hablando en el primero de los juegos de los romanos y del origen, más mitológico qua
histórico, del caballo y del toro. En la
Observación del caballero
explica la manera de montar á caballo, posición del jinete, modos de batir, etc.,
y dice que la observancia de todas estas reglas se ejeoutó cumplidamente en las fiestas
que tuvieron lugar en Bruselas, en las Carnestolendas 4 y 5 de Febrero de 1636, celebradas
en honor del Infante Cardenal de España, por el Duque de Lorena y otros varios señores,
cuyas fiestas reflere extensamente, insertando los carteles de desafíos, libreas,
versos, armas, etc., qua mediaron y ostentaron los mantenedores.
Las varias suertes de torear, los juegos de cañas y lanzas, la manera de combatir
y la de remediar los vicios y defectos de los caballos, son objeto del resto de esta
obra, que sería importante y digna de aprecio si no estuviera escrita en el estilo
ampuloso y confuso que, con ligeras excepciones, resalta en todas las que vieron la
luz pública en el desgraciado é infausto reinado de Carlos n. (
V. Bal.
, p. LV.). »
Torrecilla (1921)
Notes : Dedicado al Sr. D. Pedro Fern ndez del Campo, cavallero del Orden de Santiago, del Consej o de S. M. y de su Camara de Indias, y Secretario del universal Despacl10. - Vg. - C. M. - Z.-F. H.-S. T.